Sus frases

Sobre la pobreza
-Veo a Dios en cada ser humano. Cuando lavo las heridas de los leprosos, siento que estoy curando al mismo Señor. ¿No es una experiencia hermosa?
-Cuando veo despojo aquí, siento ira en mi interior. Yo no apruebo el sentir cólera. Pero es algo que no puedes evitar después de ver Etiopía
-La más terrible pobreza es la soledad y el sentimiento de no ser amado.
-La más grande enfermedad hoy en día no es la lepra ni la tuberculosis, sino el sentimiento de no ser reconocido.
-Hay más hambre en el mundo por amor y por ser apreciado, que por pan.
-Algunas veces pensamos que la pobreza es sólo tener hambre, frío y ni un lugar donde dormir. La pobreza de no ser reconocido, amado y protegido, es la mayor pobreza. Debemos comenzar en nuestros propios hogares a remediar esta clase de pobreza.

Sobre la guerra
-Nunca antes he estado en una guerra, pero he visto hambre y muerte. Me preguntaba a mí misma, ¿Qué sienten ellos cuando hacen esto? No lo entiendo. Todos son hijos de Dios. ¿Por qué hacen esto? No lo entiendo.
-Por favor escojan el camino de la paz. En un corto tiempo puede haber vencedores y perdedores en esta guerra que todos tememos. Pero eso nunca puede, ni nunca justificará el sufrimiento, el dolor y la pérdida de vidas que vuestras armas causarán.

Sobre el aborto
-El Aborto es un asesinato en las entrañas … Un niño es un regalo de Dios. Si tú no lo quieres, dámelo a mí.
-El más grande destructor de la paz es el aborto porque, si una madre puede matar a su propio hijo, ¿qué nos queda a nosotros, matarte a ti y tú matarme a mí? No nos queda más que eso.
-Es algo muy pobre decidir que un niño debe morir para que tú puedas vivir como lo deseas.

Sobre el trabajo de su vida
-Nosotros sentimos que lo que estamos haciendo es sólo una gota en el océano. Pero el océano no estaría tan lleno si no existiera esa gota.
-El otro día soñé que estaba a las puertas del cielo. Y San Pedro me dijo: “Regresa a la Tierra. Aquí no hay barrios de indigentes”.
-El milagro no es que hagamos este trabajo, sino que nos sintamos felices de hacerlo.

Sobre el amor
-Si tú juzgas a la gente, no tienes tiempo para amarla.
-Trato de dar a los pobres amor, lo que los ricos podrían conseguir por dinero. No, yo no tocaría a un leproso por mil libras esterlinas; sin embargo, voluntariamente lo curaría por el amor de Dios.
-He descubierto la paradoja de que si tú amas hasta que duele, puede no haber más dolor, sólo más amor.
-No estoy completamente segura de cómo será el cielo, pero sí sé que cuando muramos y llegue la hora de que Dios nos juzgue, Él NO preguntará, ¿Cuántas cosas buenas has hecho en tu vida?, más bien preguntará, ¿Cuánto AMOR pusiste en lo que hiciste?
-Sentirse no reconocido, no amado, no protegido, olvidado por todos, pienso que es un hambre mucho más grande, una pobreza mucho más grande, que la de la persona que no tiene nada para comer.
-No pienses que el amor, para ser genuino, tiene que ser extraordinario. Lo que necesitamos es amar sin cansarnos.
-Cada vez que sonríes a alguien, es un acto de amor, un regalo a esa persona, una cosa hermosa.
-Los trabajos buenos son eslabones que forman una cadena de amor.

Del servicio a Dios
-Ten fe en las pequeñas cosas, porque es en ellas que reside tu fuerza.
-Cada uno de ellos es Jesús disfrazado.
-Soy un lapicito en la mano de un Dios que escribe y va a enviar una carta de amor al mundo.
-Yo no rezo para conseguir éxito. Pido fidelidad.
-Sé que Dios no me dará algo que yo no pueda manejar. Sólo deseo que Él no confíe demasiado en mí.
-Mucha gente confunde nuestro trabajo con nuestra vocación. Nuestra vocación es el amor de Jesús.
-Dulcísimo Señor, hazme merecedora de la dignidad de mi alta vocación, y sus muchas responsabilidades. No permitas nunca que la deshonre, propiciando la frialdad, la falta de piedad o la impaciencia.
-Debería haber menos conversación; un lugar para la prédica no es un lugar de encuentro. ¿Qué haces entonces? Agarra una escoba y limpia la casa de alguien más. Con eso será suficiente.
-En esta vida no podemos hacer grandes cosas. Sólo podemos hacer pequeñas cosas con un gran cariño.
-No nos sintamos satisfechos sólo por dar dinero. El dinero no es suficiente. El dinero se puede conseguir, pero ellos necesitan que vuestros corazones los amen. Por lo tanto, derrama tu amor en todos los lugares por donde camines.
-Necesitamos encontrar a Dios y él no se encuentra entre el ruido y la intranquilidad. Dios es el amigo del silencio. Mira cómo la naturaleza –los árboles, las flores, la grama- crecen en silencio; mira las estrellas, la luna y el sol, cómo se mueven en silencio… Necesitamos silencio para poder tocar las almas.
-Al final de nuestras vidas, no seremos juzgados por cuántos diplomas hemos recibido, cuánto dinero hemos conseguido o cuántas cosas grandes hemos hecho. Seremos juzgados por:‘Yo tuve hambre y me diste de comer.Estuve desnudo y me vestiste. No tenía casa y me diste posada.’

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